lunes, 16 de febrero de 2009

LA COMIDA,LA RELIGIÓN Y EL SACRIFICIO




El festín de los dioses. Giovanni Bellini (1430-1516)

Tanto en las religiones mistéricas de la Antigua Grecia, el dionisismo, el orfismo, el pitagorismo, como en las corrientes filosóficas que reaccionaron contra el orden y las ideas establecidas de las ciudades, la forma de comer distinto es una manera de pertenecer a un grupo determinado y de rechazar un sistema social.
También en el cristianismo, las comidas de Jesús tenían un enorme significado porque violaban casi todas estas normas. Jesús comía con personas con las que un buen judío no debía hacerlo. Además declaraba que todos los alimentos eran puros, y para colmo no observaba el ayuno ni quería que sus discípulos lo hicieran (Mc. 2,18-22). Esto lo hacía para romper las fronteras que separan a los puros de los impuros.
El orfismo, alteró el reparto inicial de prometeo, no respetó los tabúes en torno del sacrifico y los titanes se comieron a Dionisos de una manera no habitual.
Como señala Nono, no cabe duda que la forma en que lo hicieron fue un sacrificio ritual, usando para el crimen del niño un cuchillo sacrificial.
Detienne, en su libro La muerte de Dionisos, analiza la forma de comer en el contexto cultural griego y el significado del sacrificio ritual en los órficos y su modo de romper con el esquema de comunicación tradicional entre los hombres y los dioses a través del mito de Prometeo, el astuto Titán que tantos dolores de cabeza le provocó a Zeus, el señor del Olimpo.
La intención de este artículo es mostrar la importancia de la comida y su cocción en el sacrificio ritual, mediante la relación de mitos entre sí y con el sistema cultural dominante.


Prometeo el gran embaucador

Una vez, Prometeo tuvo la osadía de engañar a Zeus, en un tiempo en donde los dioses y los hombres vivían felices compartiendo las delicias de la tierra de donde ambos provenían, unos eran inmortales y otros efímeros, vivían bien pero cada uno debía de tener su ambiente sin violencia porque los dioses eran mucho mas fuertes que los hombres. Entonces Prometeo con esta finalidad, empieza un banquete y corta a un buey por la mitad, según la costumbre, coloca la apetitosa carne envuelta en el gáster (estómago) del animal, de modo que a la vista parecía la peor porción y oculta los huesos debajo de una blanca y apetecible grasa con algunos trocitos de carne por encima. Luego da a elegir a Zeus que finge caer en la trampa y se inclina por el blanco y oliente manjar de la grasa. Oh sorpresa, debajo encuentra los huesos, entonces el muy cabrón decide dar un castigo ejemplar a los hombres y les niega el fuego cuando el reparto del justo árbitro era el siguiente: el aroma de las partes grasas y de los huesos, para los dioses y la parte de carne escondida en el gaster para los hombres, de modo que la forma de comer dividía las razas: los dioses se alimentarían del aroma de los huesos quemados en ofrenda por los hombres; éstos comerían la carne de animales asadas al fuego y los animales, la carne cruda.
Antes del castigo de Zeus los hombres (no había mujeres) obtenían el fuego de las copas de los fresnos; ahora debían obtenerlo ellos por sus propias medios pero no sabían como hacerlo y estaban condenados a comer carne cruda como los animales salvajes.
Prometeo vuelve a desafiar a Zeus y sube sin ser visto al Olimpo para robar el fuego sagrado puesto en un tronquito de hinojo y se los da a los hombres que desde entonces manejan una técnica del fuego, el fuego que se hace frotando piedras y que se extingue o se expande como una bestia voraz. Así el hombre puede comer la carne asada y los animales la carne cruda.
El reparto distingue una raza de dioses que se alimentan del humo de la carne asada, otra de los hombres que comen la carne asada efímera como ellos, y los animales que la mastican cruda.
El castigo de Zeus no se hace esperar: Prometeo es encadenado y los hombres reciben como regalo a Pandora dispensadora de todos los bienes, la primera mujer, divina, de una belleza irresistible, a punto de pecado, con una mente de perra calculadora, pero esto escapa al propósito de este escrito .
Los asuntos del comer y del beber quedaron así: los dioses se alimentan de Néctar y de ambrosía que son el equivalente del vino y del pan de los hombres. De vez en cuando, éstos ofrecen un sacrificio para los dioses que consiste en quemar los huesos y la grasa de un animal y aquellos se deleitan con la ofrenda de aroma de carne o sea que los dioses de Grecia eran carnívoros. Poseidón a veces recibe como ofrenda, el sacrificio de un atún, ¡oliendo el omega 3, tenía menos colesterol que el propio Zeus!
Los hombres gracias al fuego técnico de Prometeo, comen carne asada y los animales carne cruda.
Sin embargo,las relaciones entre los dioses y los hombres fueron cambiando, de la mano de los cambios en el mundo de los efímeros. Así de los palacios con sus reyes a las ciudades y la elección por voto de los gobernantes. Ahora los dioses se agolpan a las puertas de cada nueva ciudad para participar del casting y lograr el puesto de divinidad políada o protector de la ciudad y así poder alcanzar la fama, recibir orgullosos, los honores y sacrificios de los abnegados ciudadanos.
Se consolida la religión oficial en base al reparto de Prometeo, el Titán bueno que no participó de la guerra que libró Zeus contra los titanes de Gea y los dioses olían el aroma de la deliciosa grasa asada.

El sacrifico, la carne y los vegetales

Pero a partir de la consolidación de la revolución prometeica y en consonancia con las nuevas ideas de la ciudad y de la evolución del concepto de thymos a alma y de una culpa heredada, tan original como el pecado, viene una alteración de la relación de los dioses con los hombres, un factor entrópico en el sacrificio y las sectas o nuevos movimientos religiosos comienzan a circular, de la mano tal vez de la evolución de la cultura culinaria, del uso de nuevos alimentos y nuevas formas de cocinar que el imaginario griego promueve en contra de la política oficial. Es el comienzo de las religiones mistéricas donde para entrar es preciso estar iniciado, un rito de iniciación una experiencia en la que se invierten los sacrificios y esto se da en el dionisismo en el orfismo y en los misterios eleusinos y también en las corrientes filosóficas que se desprenden de la trilogía Sócrates, Platón, Aristóteles tales como los cínicos del siglo IV los estoicos y los epicúreos. Pero ya había vandalismos orquestados, como la noche de las Hermas cuando los iconoclastas rompieron las estatuas de Hermes y su falo y su cabeza rodaron por el enrarecido aire ateniense.
Dejando atrás estos hechos aislados como también el reduccionismo ético de los cínicos y el intento de Diógenes Laercio de comer carne cruda, la intención es precisar algunas cuestiones de comida y sacrificio, en el orfismo y el dionisismo.
La primera vez que se cuenta “a Dionisos lo mataron en un rito de sacrificio” es en las Dionisícas donde Nono escribe en su épica que a Dionisos lo mataron los titanes con un cuchillo de sacrificio, primero lo engañaron con juguetes, luego le dieron un espejo y cuando el niño se mira en él queda atrapado en su imagen y ahí los arteros caníbales, pintadas sus caras de yeso, lo matan con el cuchillo y lo descuartizan en 7 pedazos por orden de Hera, la esposa de Zeus celosa de que su marido le haya sido infiel con una mortal, la tebana Sémele, hija del ilegítimo Dionisos. Ella que iba a parir a escondidas de su marido en el Jardín de Flora, tuvo así a Hebe luego de comer la parte interior de la lechuga. Ella que se emperifollaba para seducir a su adúltero marido con perfumes y cremas humectantes, porque hasta las diosas tenían impurezas y la piel seca. Pero esto es otra historia.
Lo cierto es que los titanes asaron a Dionisos, luego lo cocieron y se lo comieron dejando el corazón que fue rescatado por Atenea y entregado a Zeus para el milagro del segundo nacimiento del niño Dios.
Un tabú culinario porque primero se debía asar y luego cocinar la carne. Se asaban los splánchna o vísceras por encima del diafragma según la taxonomía aristotélica, por debajo estaban las entera; luego se cocinaba en el caldero los músculos. El círculo más íntimo comía las splánchna asadas en el espetón y la carne cocida en el caldero, la repartían generosamente entre los habitantes del pueblo. Esto representa el paso del paleolítico al neolítico, de grandes asadores a refinados cocineros del caldero y del uso de especias.
¿Porque los titanes según los órficos se comieron a Dionisos invirtiendo el orden de la cocción?
Porque, según la religión órfica, los hombres estaban hechos de una parte podrida, mala, la ceniza de los titanes y la otra porción divina de la sangre de Dionisos. El hombre lleva así el doble estatuto. Entonces invirtieron el orden del sacrificio, atacaron desde dentro, porque no había que sacrificar a un ser vivo, rompieron la tradición prometeica. Luego quemaban ramitas y flores, el incienso era el alimento para los dioses. Así también los pitagóricos, solo que éstos de una manera mas chamánica, sin sacrificio de animales o de humanos, hacían sus ofrendas quemando vegetales. Ambos rechazaban así la carne cruda o cocida y seguían una alimentación vegetariana. Queda por saber si a los dioses, manifiestos carnívoros, estaban contentos con el humo del incienso.
Los dionisíacos, en cambio, tenían por liturgia, desgarrar animales salvajes y luego según unas versiones se manducaban la carne cruda. (sparagmos y omogafia) tomaban abundante vino, y las ménadas bailaban frenéticas poseídas por el dios. Un rito orgiástico y colectivo, en comunión con Dionisos.
O sea que si los órficos rompían las reglas establecidas por arriba renunciando a la carne y a los pecados, elevando al hombre hacia los dioses, invirtiendo el orden de lo asado y lo cocido, por dentro mismo de la tradición culinaria. Los dionisíacos lo hacían por abajo y desde fuera de la tradición, desgarrando animales salvajes, comiendo su carne cruda y sangrante, borrando los límites entre los dioses, los hombres y las bestias.
Ambos rechazan el sacrificio de Prometeo pero de maneras diferentes.
Otros tabúes de los órficos estaban relacionados a no comer huevos porque representan el origen, lo primordial, tampoco habas porque nacieron de los titanes y son el doble sangriento de la planta humana, comerlas es canibalismo.

¿El gran banquete a la carta?

El vino y el cuerpo de Dionisos el vino y el cuerpo de Cristo, la misma pasión la misma entrega para los hombres, el corazón de Dionisos y el sagrado corazón de Jesús, la forma de comer, lo culinario, qué se come y con quien y que se bebe es revelador de los sistemas de creencias.
El corazón si bien es una víscera, es un tabú comerlo porque es el primer órgano formado a partir de la sangre en todas las culturas y el último en apagarse, encierra por tanto la fuerza vital de la víctima.
Vimos que los titanes se manducaron a Dionisos pero dejaron el corazón. En la cultura mesoamericana el sacerdote azteca en 7 segundos sacaba el corazón de la víctima y lo arrojaba en una especie de balde donde seguía latiendo por 5 minutos. El cuerpo era luego eviscerado y rellenado con maíz y trozado para ofrecer como delicioso bocado en la casa de una autoridad.
En el gran banquete de la abundancia, otros coperos, además de Ganímedes y Liber, tendrán que servir en un cielo lleno de personas, ricos y pobres, sin barreras ni fronteras. Tal vez se precisen mozos o meseras para solicitar la carta y elegir deliciosas ensaladas pastas, frutas, y un vino tan rico como el néctar o simplemente agua, leche, hidromiel en el jardín de la abundancia donde siempre sube el verde a las hojas y siempre baja el líquido a las copas.
¿Un menú a la carta en el paraíso? Parece impensable ya que, el trigo se obtiene sin el sudor de la labranza y la asistencia de las tres hermanas hijas del rey Anio: Elais se encarga del aceite, Oinos del vino y Spermo del cereal, mientras que los frutos crecen en la abundancia dionisíaca. ¿Un menú vegetariano? Si faltase la carne tal vez el deseo de comerse un buen trozo asado o hervido, puede hacer del cielo el infierno de Tántalo o el eterno deseo insatisfecho.
Sea de un modo u otro, desde una mesa en el Olimpo o en el cielo bíblico, alguien todavía se dará vuelta, y dirá: “mozo, la cuenta por favor”

Marcelo Ocampo

Bibliografía

Detiene, Marcel. La muerte de Dionisos Taurus.
Nono de Panópolis. Dionisíacas. Tomo I. Gredos.
Vernant, Jean Pierre. Erase una vez, el universo los dioses los hombres. FCE.
Detienne, Marcel. Los jardines de Adonis. Akal.
Daraki, María. Dioniso y la Diosa Tierra. Adaba.
Sissa Giulia, Detienne, Marcel. La vida cotidiana de los dioses griegos.Bolsitemas. 28
Weatherford J Jack. La historia del dinero. Andres Bello.

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lunes, 9 de febrero de 2009

LOS RITOS DE INICIACION





Escena de sacrificio, crátera del pintor de Pothos,
430–420 a. C., museo del Louvre

De todos los dioses, los más grandes y más amados
han llegado a la ciudad.
Deméter y Demetrios,
con el tiempo se han reunido aquí.
Ellos vienen a presidir
los solemnes ritos de la Virgen
y él, sonriente, hermoso y feliz
como cuadra a un dios;
espectáculo glorioso: acompañado de amigos,
y él en el centro,
ellos parecen estrellas y él es el Sol.
¡Hijo de Poseidón el Poderoso, hijo de Afrodita,
te aclamamos!
Los otros dioses moran lejos, o no tienen oídos,
o no existen, o nos desdeñan.
Pero a ti te tenemos presente;
no eres dios de madera ni piedra, sino dios verdadero.
Por eso te oramos.

Frazer James Jorge, “La rama dorada”, pag. 128

Jean Goux, en Edipo Filósofo, establece un paralelo entre Edipo y Sócrates, refiriéndose a ellos como los “no iniciados”. Edipo es el que se define a si mismo, de modo auto-reflexivo. No acepta ayuda de los dioses, ni consejos del adivino para saber quién es, y por que se le ha señalado ese destino. “Es el hombre”, responde al enigma de la Esfinge. “Soy yo”, en la interpretación de Goux. “Porque mi origen por humilde que sea, quiero conocerlo yo”; “yo esclareceré”. “Esclareceré yo mismo el enigma en el sentido que me descubriré, sacaré a la luz”. Autodidacta y autócrata.(1)
Sócrates no ha recibido enseñanza, su padre confió en que por sí mismo alcanzara los conocimientos: “que deje hacer todo lo que se le pasara por la cabeza…” (Plutarco). El hijo libre, crea un método autoreflexivo, para descubrir por sí mismo la verdad. Según Hegel, Sócrates jamás se hizo iniciar en los misterios eleusinos; Sócrates el más sabio, habría sido el único no iniciado en la revelación de los misterios. Ahora bien, ¿a qué nos referimos cuando hablamos en este paralelo entre Sócrates y Edipo, de la iniciación?


DESARROLLO
La iniciación se lleva a cabo en la antigua Grecia a través de ritos, como en todas las sociedades arcaicas. Tema íntimamente unido a lo sagrado y lo profano, al espacio y al tiempo.
Iniciación nos habla de paso, de tránsito de un estado a otro, y esto fundamentalmente está unido al tiempo, concepto que cambia según que se hable del hombre religioso, o el profano.
El tiempo religioso lo vive el hombre a través de intervalos de tiempo sagrado, el tiempo de las fiestas, el tiempo de los ritos. El tiempo profano a través de actos despojados de significación religiosa.
Mircea Elíade expresa que hay una solución de continuidad entre estas dos clases de tiempo; “por medio de ritos, el hombre religioso puede “pasar” sin peligro de la duración temporal ordinaria, al tiempo sagrado.” (2)
Continúa explicando que el tiempo sagrado es por su propia naturaleza reversible, un tiempo mítico primordial hecho presente. Es indefinidamente repetible, en cada fiesta, ceremonia o ritual.
El hombre sagrado vive así, dos clases de tiempo, el más importante es el tiempo sagrado, que es circular, reversible y recuperable, que reintegra periódicamente, y través de los ritos, el tiempo mítico. Es un conjunto de creencias que pueden adherir a una doctrina religiosa o mágica, a mitos de origen o ideales laicos; actitud mental del orden de la fe. No habría ritos sin fe, ni fe sin rituales.
Rito designa un culto, una ceremonia religiosa, o en forma más amplia una costumbre.
Existen diversas clases de rituales: religiosos, seculares, privados o colectivos; cotidianos o prácticas supersticiosas que se relacionan con la magia, y aún existen en algunas regiones.
“Los ritos constituyen un sistema codificado específico que permite, a personas y a grupos, establecer una relación con una potencia oculta o un ser divino, o con sus sustitutos naturales y seculares.”(3)
Tienen un carácter inmutable por largos períodos de tiempo. Designan siempre conductas específicas ligadas a reglas precisas, marcadas por la repetición. Operaciones que a través de un ciclo se refieren a valores que pueden ser discutidos, pero tienen mucha fuerza.
Tienen un código o programa con señales que pueden ser lingüísticas, gestuales o mecánicas, y son del dominio religioso, mágico, jurídico o mundano.
La ceremonia sería el medio de comunicación social del rito en forma mística, de un rito fundador; el culto, las prácticas específicas que expresan la veneración. El término ceremonia se puede aplicar para las prácticas colectivas fuertemente organizadas y teatralizadas.
La fe, lo sagrado y el cuerpo son elemento indispensables del rito.
Lo sagrado indica el recinto, el lugar reservado solo a los iniciados. Opuesto a lo profano.
El rito es un conjunto de conductas corporales (posturas, gestos, danzas, vocalizaciones), sin las cuales la fe no podría expresarse. Quizás no exista un ritual que no tome al cuerpo como soporte para su proyecto. Sea para fijar signos o marcas, o practicar en él intervenciones; como fuente de energía (miradas, lamentaciones, contactos, llamados), o como tema de sexualidad, ese campo donde la cultura y sus reglas se articulan a pulsiones.
(El tatuaje inscribe ritualmente sobre la piel las marcas de un destino colectivo o privado)

Rol de los rituales

Tienen tres funciones principales:
•Función de control del movimiento y reaseguro contra la angustia: expresan y liberan la inquietud humana ante el cuerpo y el mundo, su transformación y aniquilamiento. Ej. Rituales de duelo.
•Función de mediación con lo divino o con algunas fuerzas y valores ocultos o ideales: ligada con la anterior, conciliación con potencias que escapan a nuestro alcance: divinidades, espíritus benéficos o maléficos, ideales aleatorios.
•Función de comunicación y de regulación: por la certificación y el refuerzo del lazo social. Toda comunidad comparte un sentimiento de identidad colectiva, siente la necesidad de mantener y reafirmar las creencias y sentimientos que fundan su unidad, sus valores comunes.

Clasificación de los ritos

Los ritos pueden ser:

a) Ritos mágico- religiosos:
Hay ritos religiosos (solemnes, públicos y obligatorios, ligados a valores colectivos) y, ritos mágicos (maleficios puestos al servicio de intereses personales, con recurso al sacrilegio y la profanación, generalmente secretos y prohibidos). ¿Se pueden distinguir en una zona lícita y otra no?
Levi Strauss dice que hay una simetría entre ambos procesos: no hay religión sin magia, ni magia que no contenga al menos algo de religión. (Antropomorfismo de la naturaleza: religión, y fisiomorfismo del hombre: magia), son dos componentes que siempre se dan, pero se dosifican de distinto modo. Ej. El chamán es una mezcla de sacerdote y mago.
Conceptos que deben aclararse a este aspecto de los ritos son:
-Tabúes, prohibiciones: tabú designa lo que ha sido retirado del uso común, que está prohibido, inviolable. Puede afectar a objetos, lugares, acciones, animales o seres humanos. Testimonia y garantiza la separación entre lo sagrado y lo profano, lo puro y lo impuro.
-Ofrendas plegarias y sacrificios: ofrenda u oblación hecha a los muertos, dioses o santos, bajo modos muy variados: monumentos, flores, alimentos, etc. La plegaria acompaña a la ofrenda o al sacrificio. Es una invocación de carácter colectivo o privado. Sacrificio es la privación de algo precioso y destrucción de lo que se ofrece.

Entre estos ritos están:

1.Ritos de purificación: reparan efectos funestos de un contacto directo o indirecto con la impureza, provocado por los sentidos u obra de algún medio.(confesión, y penitencia, ablución y expulsión. Actúan sobre los tabúes.
2. Ritos de curación: terapia de apoyo al enfermo y a la familia.

b) Ritos de pasaje y de iniciación

En las sociedades arcaicas y tradicionales se hacían los “ritos de pasaje”. Dice A. van Gennep:
“Tanto para los grupos como para los individuos, vivir es desangrarse sin cesar y reconstituírse, cambiar de estado y de forma, morir y renacer. Es actuar y siempre detenerse, esperar y descansar para luego volver a empezar a actuar, pero de otro modo. Y siempre hay nuevos umbrales para franquear: umbrales del verano y del invierno, de la estación o del año, del mes o de la noche; umbral del nacimiento, de la adolescencia o de la edad madura, de la vejez, de la muerte; y umbral de la otra vida para los que creen en ella”.
Estos ritos afectaban un cambio de edad y de status social de los individuos a lo largo de su vida (nacimiento, pubertad, casamiento), o bien los cambios de período (año nuevo, estación, luna nueva), o de lugar (del río a las montañas), incluso el franqueo de un umbral (casa o templo). Cambio y devenir son importantes tanto para la vida del individuo como de la sociedad.
Los rituales tratan de suprimir o compensar las impurezas del devenir. La mayoría de estas prácticas tiene un rol iniciático, de una experiencia y de un conocimiento nuevo, de cierto acceso al misterio y a lo sagrado.

•Nacimiento: en las sociedades arcaicas, estos rituales estaban asociados a un conjunto de creencias relativas al origen de los niños, a menudo concebidos como la reencarnación de un ancestro; pues vida o muerte están estrechamente ligados a través de linajes matri o patrilineales. Los rituales comprendían conductas simbólicas de purificación antes y después del parto; de facilitación en caso de un parto difícil; de propiciación al respecto del destino del recién nacido y a la memoria a quien reencarnaba. La atribución del nombre confería al recién nacido su identidad y filiación. (En el cristianismo el bautismo otorga al niño el signo de la relación con lo sacral y su ingreso a la comunidad de la iglesia).
• Volverse adulto: “ Rito de iniciación o de pasaje”:
Las sociedades tradicionales le otorgan a estos ritos una importancia fundamental. La iniciación implica un cambio básico en la condición existencial; a través de una dura experiencia, el novicio emerge como un ser totalmente diferente del que era antes de la iniciación: se ha convertido en otro.
Esos ritos eran obligatorios para que los jóvenes de una tribu pasaran al estado adulto. Para ganarse ese derecho, el adolescente deberá pasar por una serie de ordalías iniciáticas, gracias a lo cual será reconocido como un miembro responsable de la sociedad. Así el joven podrá casarse, fundar una familia, participar plenamente de las actividades sociales y responsabilidad de la comunidad a la que pertenece.
Lo que es más importante, la iniciación introduce al candidato en la comunidad humana, y en un mundo de valores espirituales y culturales. Aprende las relaciones místicas entre la tribu y los seres sobrenaturales, tal como fueron establecidas “al principio de los tiempos”. Toda sociedad primitiva tiene una “concepción del mundo”, que es revelado al novicio, no como una simple instrucción, sino a través de una preparación espiritual.
Se le relata la historia sagrada, mitología, como ejemplar y paradigmática. No solo cómo sucedieron las cosas, se procura sentar las bases para todos los comportamientos humanos y las instituciones sociales y culturales.
Esta historia debe ser trasmitida intacta a las generaciones venideras ya que, “el hombre es lo que es porque, en los albores de los tiempos, le sucedieron ciertas cosas, los hechos narrados por los mitos”(4)
El hombre de las sociedades arcaicas se considera el producto final de una historia mística, sucedida al principio de los tiempos, in illo tempore. Todo lo que es significativo y poderoso, que siempre ha sucedido, tuvo lugar al principio en la época de los mitos. Y se ha aceptado como “revelaciones” de origen sobrenatural.
Todo lo que ha sido imitado, comportamientos, mitos y creencias, están cargados de valor mágico- religioso. Y ha sido así porque los antepasados recibieron de seres sobrenaturales las primeras revelaciones culturales.
Los novicios tienen acceso a este conocimiento tradicional. Reciben instrucción prolongada de sus maestros, presencian ceremonias secretas y pasan por diversas ordalías iniciáticas, e través de las cuales se encuentran con lo sagrado.
El momento central de la iniciación está representado por la ceremonia que simboliza la muerte del novicio y su retorno a la compañía de los miembros de su comunidad. Regresa al mundo de los vivos como un ser nuevo, asumiendo otro modo de ser. En el pensamiento arcaico, así como la muerte expresa la idea de un final, de una consumación, la cosmogonía es la idea de creación, de crear o erigir. El mito cosmogónico sirve como ejemplar, como paradigma para todo tipo de elaboración.
Para los antiguos la repetición en forma periódica de una cosmogonía se hacía para regenerar el mundo y la sociedad humana. La reactualización del suceso primigenio a través de la repetición recreaba la presencia de los dioses y sus energías creativas.
Era una forma de que la sociedad y el cosmos se convirtieran en lo que fueron: puros, poderosos, eficaces y con sus potencialidades intactas. Se podrían señalar dos momentos:
1) La repetición ritual de una cosmogonía es precedida por una regresión simbólica al caos.
En el escenario de los ritos iniciáticos, la “muerte” corresponde al regreso temporal al caos, expresa el final de un “modo de ser”: de la ignorancia y la irresponsabilidad infantil.
2) Sobre esa página en blanco se escriben las sucesivas revelaciones cuyo fin es formar el “hombre nuevo”. La nueva vida que se adquiere es concebida como la auténtica existencia humana, porque esta abierta a los valores del espíritu. Lo que hoy denominamos “cultura”, solo es accesible para aquellos que han sido iniciados.

Todos los ritos de renacimiento o resurrección y sus símbolos, indican que el novicio ha “pasado” a otro tipo de existencia, inaccesible para los que no han experimentado la “muerte”.
Es una característica de la sociedad arcaica la creencia que un estado no puede cambiar si no se ha aniquilado el anterior. El niño muere en la niñez.
La muerte iniciática suele aparecer simbolizada por, la oscuridad, la noche cósmica, el vientre de un monstruo, la cabaña, la matriz telúrica. Esas imágenes expresan el regreso a un estado preformal, a un modo de ser latente. Estas imágenes están relacionadas de modo inseparable con la germinación, la embriología., una nueva vida en preparación.
Para esta sociedad el hombre es “hecho”, no se hace a sí mismo, y lo es con la ayuda de los maestros espirituales. Ellos son los que aplican lo que les fue revelado al principio de los tiempos por los seres sobrenaturales; representan a esos seres. El nuevo nacimiento iniciático no es natural, no pertenece a la naturaleza, sino a la historia sagrada. De este modo la cultura para los antiguos es de origen sobrenatural.
La iniciación representa uno de los momentos más significativos de la historia de la humanidad.

La Historia de la Religión distingue tres categorías de experiencias iniciáticas:
1.Rituales colectivos cuya función es efectuar la transmisión de la niñez o adolescencia a la edad adulta, y que es obligatoria para todos los miembros de una sociedad, son conocidos como “ritos de pubertad”, iniciación tribal” o iniciación a un grupo de edad”.
2.Tipos de rituales para entrar a una “sociedad secreta” o una “cofradía”. Estas eran limitadas a un sexo y celosas de sus secretos.
3.En relación con una vocación mística: hechicero o “chamán”: la importancia que se asume en estas es que son una experiencia personal. La distinción en estas es el momento de éxtasis.
Las dos últimas categorías difieren de la iniciación a la pubertad en que no son obligatorias para todos los miembros de la comunidad, y que la mayoría de ellas son llevados a cabo individualmente o por grupos comparativamente pequeños.



1). Rituales colectivos

La iniciación es un acto que incluye toda la vida del hombre. “El hombre se convierte en lo que es y lo que debe ser”: un ser abierto a la vida del espíritu, y por lo tanto que participa de la cultura en que ha nacido.
También indica la revelación de la sexualidad, la que participa de lo sagrado. Los hombres alcanzan el status de seres humanos. Antes de la iniciación no tienen acceso a la vida religiosa.
La iniciación a la pubertad comienza con la ruptura de los lazos con la madre, una ruptura, cuya ceremonia incluye a la tribu por completo.
Ej.: la bora australiana
Las fases de los ritos de iniciación llevan los siguientes pasos:
1)Preparación del terreno sagrado, donde los hombres permanecen aislados durante el festival.
2)Separación de los novicios de las madres, y, de todas las mujeres.
3)Segregación en el desierto o un campamento o casa especial, donde serán instruídos en las tradiciones religiosas.
4)A los novicios se les realizan ciertas operaciones

1) El terreno sagrado es una “imagen del mundo” consagrado por la presencia del ser divino. En ese terreno, los hombres permanecerán aislados durante el festival ( caverna, choza, templo,etc.)
Es la imagen que reproduce la “primera”, la que se realizó en los tiempos originarios. El rito manifiesta el mito,, el momento original, que es reactualizado “aquí y ahora”, tal como era el mundo cuando el ser divino vivió en él. En ese terreno se reintegran los tiempos sagrados del principio de las cosas, comulgan con la presencia del ser divino o mítico, y regeneran al mundo, mediante la reproducción del modelo ejemplar.

2) y 3) La separación de los novicios de sus madres y segregación e instrucción
Se realiza de manera más o menos dramática, de acuerdo a cada comunidad. En algunos casos, las madres se sientan detrás de los novicios, y los instructores levantan por los aires a los jóvenes y éstos estiran los brazos tanto como pueden al cielo, significando que están siendo consagrados al dios del cielo. De allí son conducidos al recinto sagrado. Boca arriba son tapados con alfombras, a partir de lo cual no ven ni oyen nada y se van durmiendo a través de una monótona canción. Quedan con guardianes que les preparan comida y los instruyen en los mitos y leyendas tradicionales, en los poderes de los hechiceros y acerca de sus deberes con la tribu. Una noche se enciende una hoguera y los guardianes transportan en hombros a los novicios, los que deben mirar la hoguera y no moverse pase lo que pase. Sus madres se reúnen con ellos cubiertas con ramas. Durante diez o doce minutos, los muchachos son “asados” en la hoguera. Cuando el hechicero opina que la primera prueba ha durado lo conveniente, la zumbadoras suenan detrás de las mujeres y los chicos corren al recinto sagrado, se tienden boca abajo y son tapados con pieles de zarigüeya y alfombras. A las mujeres se les ordena alejarse y armar un nuevo campamento y se completa la primera prueba.
En otras ceremonias en el desierto, la ruptura es a veces más violenta con el mundo de la infancia que es a la vez un mundo maternal y femenino, y el estado infantil de ignorancia, irresponsabilidad y asexuado. El escenario es el mismo. Mientras las mujeres se tapan con mantas, los guardianes incautan a los novicios y los llevan al bosque, donde son embadurnados con arcilla roja. Un grupo de hombres llega haciendo sonar las zumbadoras, golpeando el suelo con palos y arrojando palos ardientes. Los muchachos son llevados a distancia por otros hombres. Cuando a mujeres y niños se les permite mirar, solo ven cenizas y palos ardientes, y se les dice que Daramulun trató de quemarlos cuando llegó a llevarse a los novicios.
En casi todas las tribus australianas las madres están convencidas que sus hijos serán asesinados y devorados por una divinidad hostil y misteriosa.
En cualquier caso, los novicios mueren a la niñez, y las madres tienen la sensación que los muchachos nunca volverán a ser como fueron antes, es decir, sus hijos. Las madres lloran sobre los iniciados al igual que con los muertos. En cuanto a los novicios, por primera vez sienten miedo y terror religioso, porque se les dijo de antemano que serían capturados y muertos por seres divinos. Se enfrentan a una experiencia de oscuridad que les es desconocida y llena de seres misteriosos. El universo material era el mundo profano. El mundo en el que entran, es el mundo sagrado; se muere a una forma de vida para acceder a otra.
En otras tribus el sonido de la zumbadora es la voz del espíritu que devora a los novicios, o que los mata y los resucita. Los hombres cortan una pieza de un árbol en espiral para simbolizar el camino entre el cielo y la tierra.
Algunos no deben acostarse por un tiempo, no dormir no solo significa conquistar el cansancio físico; permanecer despierto es estar conciente, presente en el mundo, responsable.
En otras partes del mundo se les prohíbe usar las manos, otros los alimentos, como si fuesen muertos. Siempre está presente la idea de la muerte a la condición profana, y el inicio a otra vida como si fuese un niño.
Otra es la prohibición de hablar, el neófito está muerto o acaba de nacer. Está naciendo.
A algunos se les hace caminar mirándose los pies, o se los cubre o pone una venda. La oscuridad es el símbolo ultramundano, tanto del mundo de la muerte, como del estado fetal.
Todas estas prohibiciones-ayuno, silencio, oscuridad, supresión de la vista- también forman parte de muchos ejercicios ascéticos. Por eso las diversas ordalías tienen un significado espiritual. Ofrecer al novicio al ser del cielo.
En el bosque el neófito sube a un árbol. El árbol simboliza el eje del cosmos, el árbol del mundo. Al trepar por él, el neófito alcanza el cielo.

4)Operaciones que se realizan a los novicios
El rito tribal en algunas partes de Australia específico es la circuncisión, seguida normalmente de otra operación, la subincición.
Hay otras mutilaciones, como tatuajes, arrancar el cabello, marcar la piel de la espalda con cicatrices.
La muerte iniciática de los muchachos es al mismo tiempo una ocasión para la celebración de un festival intertribal que regenera la vida religiosa. Son episodios de un misterio cósmico. La muerte mística de los muchachos y su despertar en la comunidad de los hombres iniciados, forma parte de una grandiosa reiteración de la cosmogonía, de la antropogonía, y de todas las creaciones que son características de la época primordial, del tiempo soñado.

SIMBOLISMOS

Las ordalías iniciáticas
En Australia y otros pueblos es un hecho que se crea que la circuncisión, no es hecha por hombres, sino por seres divinos o “demoníacos”. Ej. Identificación del sonido de la zumbadora con la voz del dios es una idea religiosa de mucha antigüedad. Está más extendida la idea que el sonido es la voz del trueno (En la antigua Grecia se creía que los rombos eran “el trueno de Zagreo”.
La zumbadora significa la presencia del ser sobrenatural que realiza la operación. En otros países, los seres divinos suelen identificarse con animales de presa –leones y leopardos_ (animales iniciáticos por excelencia). En Africa la circuncisión equivale a la muerte y los que llevan a cabo la operación se visten con pieles de tales animales. Llevan garras y cuchillos y atacan los órganos sexuales de los novicios. Poco después los propios novicios aparecen con pieles. Al ponerse su piel se convierten tanto en víctimas como asesinos.
Las características esenciales de las ordalías son:
1.Seres míticos identificados o manifestándose a través de zumbadoras, matan, devoran, tragan o queman al novicio.
2.Le resucitan, pero transformándole en un hombre nuevo.
3.Estos seres también se manifiestan en forma animal, o están muy estrechamente identificados con una mitología animal.
4.Su destino es idéntico al de los iniciados, porque cuando vivieron en la tierra, también ellos fueron muertos y resucitados, pero mediante su resurrección establecieron un nuevo modo de subsistencia.
5.El sufrimiento propio de la circuncisión es una expresión de muerte iniciática. El auténtico terror es de naturaleza religiosa; surge el temor de ser muerto por seres divinos.


Escenarios de la muerte iniciática

Los ritos de muerte iniciática se hacen más complejos y largos, convirtiéndose a veces en auténticos escenarios dramáticos.
En el Congo beben una poción que los torna inconcientes. De allí los llevan a la selva y son circuncidados. Se los entierra en la casa de fetiches, y cuando despiertan parecen haber olvidado su vida pasada. Se los recluye en la selva, pinta de blanco, se les permite robar, se les enseñan las tradiciones tribales y una nueva lengua. En esta situación son características: la muerte simbolizada por la pérdida de conciencia, la circuncisión y el sepelio; el olvido del pasado; la asimilación de los novicios a los espectros; y el aprendizaje de una nueva lengua.
Otros pasan varios meses en el desierto. Dice Weule: “A causa de su estancia en el desierto, para la madre el hijo está muerto”. Olvidar es un símbolo de la muerte, pero también puede ser interpretado como sintomático de un estado infantil. El propósito es proclamar ante toda la comunidad que los novicios son seres nuevos.

Ser tragado por un monstruo
Los golpes que recibe el novicio y torturas significan que está siendo matado por el “señor de la iniciación” y digerido en su “vientre”. Ese vientre, como también la cabaña en la que se aíslan los muchachos representan el útero. La muerte del novicio significa un regreso al estado embrionario, en términos sicológicos y cosmológicos. Es un retorno temporal al modo virtual, precósmico (simbolizado por la noche y la oscuridad), seguido por un renacimiento, que puede ser comparado con la creación del mundo. Necesidad de repetir una cosmogonía.
Los novicios recibirán revelaciones de conocimientos, porque “los muertos saben más que los vivos”.

Los grados de revelación
Todas las formas de iniciación de la pubertad implican la revelación de un secreto y de conocimientos sagrados. Utilizan para ello una lengua especial, inaccesible para los no iniciados. Esta forma cultural se desarrollará especialmente en las sociedades secretas. A través de éstas tiene lugar una progresiva transformación de la comunidad de iniciados en una hermandad todavía más cerrada, con nuevos ritos de admisión y muchos grados de iniciación.
La iniciación equivale a una revelación de lo sagrado, de la muerte, de la sexualidad, y de la lucha por los alimentos. Los ancestros son representados a través de máscaras. Ser iniciado equivale a saber que pasó en los tiempos primordiales, y no a saber quienes son los dioses y cómo fueron creados el mundo y los hombres. El conocimiento sagrado y secreto ya no depende de los dioses, sino de los antepasados míticos.


Los cultos secretos

Los ritos femeninos son menos desarrollados que los masculinos. Las iniciaciones de las mujeres son individuales, porque coinciden con la primera menstruación; síntoma fisiológico de madurez sexual. Significa una ruptura: el alejamiento de la muchacha de su mundo familiar. Las muchachas forman al terminar un grupo y luego su iniciación se convierte en colectiva; bajo la dirección de las mujeres ancianas o mayores se las instruye en los secretos de la sexualidad y fertilidad. La esencia de esta formación es religiosa: consiste en la revelación de la sacralidad de la mujer. Se prepara ritualmente a la muchacha para que asuma su modo de ser específico, para convertirse en creadora, y al mismo tiempo se le enseñan sus responsabilidades en la sociedad y en el cosmos. Esas responsabilidades siempre son de naturaleza religiosa.
El rito de la oscuridad se enfatiza, se las aísla en un rincón oscuro de la casa, se les prohíbe ver el sol, tabú que explica la conexión mística existente entre la mujer y la luna. En algunos lugares se les prohíbe dejarse tocar por nadie, tocar el suelo, o pasar días en hamacas o vestir un atuendo especial.
El rito esencial es la exhibición de la iniciada ante la comunidad; se demuestra que es adulta y puede asumir el modo de ser propio de la mujer.
Los ritos iniciáticos femeninos, están relacionados con el misterio de la sangre, hay un miedo primitivo a la sangre menstrual.
Hay ideologías dominadas por el simbolismo religioso femenino, sobre todo por la figura de la Gran Madre, fuente de fertilidad universal. La frecuente reiteración del retorno al útero de la Madre primordial es sorprendente. Las pantomimas sexuales y el intercambio ritual de esposas en algunas tribus, enfatizan más la atmósfera sagrada del misterio de la procreación y el alumbramiento.

Simbolismos iniciáticos del regreso al útero materno

La idea de la gestación y el alumbramiento es expresada a través de:
•Entrada en el útero de la Gran Madre (Madre Tierra), o en el cuerpo de un monstruo marino o de una bestia salvaje.
•La cabaña iniciática.
•La vasija.

2. Iniciaciones individuales y sociedades secretas

La característica de este tipo de iniciaciones es la simbología del descenso al inframundo e iniciaciones heroicas
El héroe entra al útero de la Gran Madre sin regresar al estado embrional, y la empresa es especialmente peligrosa. Entrar en su cuerpo equivale a descender vivo a las profundidades de la tierra, es decir, al infierno. Enfrentarse a sus monstruos es una verdadera ordalía iniciática. Su objetivo es la conquista de la inmortalidad corporal. Hay esquemas de laberintos que señalan el camino a la el héroe puede emerger ileso y ya no tiene miedo a los muertos. El señor de los muertos es omnisciente; la muerte conoce el futuro. Hay una enseñanza secreta. (maoríes).
Semejante es el simbolismo del ingreso a las Simplégadas (rocas de la entrada al Mar Muerto). Las Simplégadas se convierten en guardianas del umbral.

Temas iniciáticos comunes a los ritos de pubertad y sociedades secretas

Temas arquetípicos comunes:
•Un árbol o poste sagrado (iniciaciones de la pubertad, festivales públicos y sesiones de sanación llevadas a cabo por chamanes
•Ascenso: reunirse con los dioses y obtener poderes celestiales

Ascender y volar son pruebas por excelencia de la divinización del hombre. Los especialistas en lo sagrado- hechiceros y chamanes – se suponen que han volado hasta el cielo, en éxtasis o inclusive en carne y hueso. El descenso al inframundo y el ascenso a los cielos, denotan experiencias religiosas diferentes, pero ambas prueban que aquel que ha pasado por ellas ha trascendido la condición secular de la humanidad y su comportamiento es meramente el de un espíritu.

3. Iniciaciones heroicas y chamánicas

Pueden tener distintas motivaciones
•Por vocación espontánea (la “llamada” o “elección”)
•Por transmisión hereditaria
•Por búsqueda personal
•Por elección del clan (es la forma menos frecuente)
Un chamán es reconocido como tal, después de haber recibido dos tipos de instrucción:
1.Extática: sueños, visiones, trances
2.Tradicional: técnicas chamánicas, nombres y funciones de los espíritus, mitología y genealogía del clan, lenguaje secreto
Esta enseñanza dual constituye la iniciación.

Síndrome de vocación chamánica

Crisis histérica o histeroide, cambio de comportamiento. El joven se manifiesta distraído y taciturno, le gusta la soledad, tiene visiones proféticas y a veces padece ataques que lo dejan inconciente.
Algunos creen que en ocasiones los espíritus se llevan el alma del muchacho, la que es recibida en el palacio de los dioses e instruída por sus antepasados en los secretos de la iniciación.
Otros también pueden convertirse en chamán por un accidente o suceso muy poco usual. La vocación se manifiesta por algún tipo de enfermedad o brote epiléptico. En ese caso la iniciación equivale a una curación.
“Obtener el don de ser chamán presupone la solución de la crisis psíquica manifestada en los primeros síntomas de la vocación o llamada.”
Las enfermedades iniciáticas siguen las pautas de todas las iniciaciones:
1.Torturas a manos de demonios o espíritus (maestros de iniciación) en las que se produce un desmembramiento
2.Muerte ritual, experimentada como un ascenso al cielo o un descenso al infierno
3.Resurrección a un nuevo modo de vida: el modo del “hombre consagrado”
Una característica específica de la iniciación chamánica, aparte del desmembramiento del candidato, es su reducción al estado de esqueleto. Los hombres y animales renacen a partir del hueso; durante un tiempo viven a través de la carne, luego mueren y se reducen a un esqueleto, del que volverán a nacer. Son revividos.

En los ritos públicos, el rito principal incluye un ascenso por un abedul. Este es el “guardián de la puerta”. El abedul o poste es el centro del mundo, que conecta tres zonas cósmicas: tierra, cielo e infierno. Llegan al centro del mundo con redobles de tambor. Al escuchar el sonido el chamán cae en éxtasis.


Técnicas de éxtasis

La experiencia mística aparece expresada en el trance del chamán, real o fingido. Extasis significa el vuelo del alma hacia el cielo, o su vagar por la tierra, o, finalmente se descenso al mundo de los muertos. El abandono del alma del cuerpo equivale a una muerte temporal. A través de su iniciación, aprende la técnica de morir y regresar a la vida, lo que debe hacer cuando el alma abandona el cuerpo, como orientarse en las regiones desconocidas que entra cuando el alma abandona el cuerpo. Por esta capacidad puede como espíritu, volar por el aire, hacerse invisible, percibir cosas a gran distancia, ver las almas y poder capturarlas y ser incombustible. Trucos del fuego.
Momentos más importantes de iniciación chamánica, son:
1.Tortura y desmenbramiento del cuerpo
2.Despedazamiento de la carne hasta la reducción en esqueleto
3.Sustitución de vísceras y renovación de la sangre
4.Período en el infierno, en el que recibe enseñanzas de chamanes muertos y “demonios”
5.Ascenso al cielo para ser consagrado por el dios del cielo

Hay una profundización de la memoria y todas las facultades psicomentales.

Características:
•Sonidos extraños y máscaras, atestiguan la presencia de antepasados, el regreso de las almas de los muertos.
•Ira que se manifiesta en un calor extremo, es el símbolo de alcanzar la sacralidad.
El poder mágico-religioso es algo que arde; calor, quemar, muy caliente. Los chamanes y hechiceros beben sal o agua muy especiada y comen plantas aromáticas: así esperan aumentar su calor interno. Tienen gran resistencia al frío, se los considera los “señores del fuego”: pueden tragar brasas ardientes, tocar hierros al rojo vivo, caminar sobre el fuego. El término shanti, que designa tranquilidad interior, paz del alma, libertad de pasiones, liberación del sufrimiento, deriva de la raíz sham, que en principio significaba extinguir el fuego, la ira, la fiebre; es decir el calos provocado por poderes demoníacos.



Ritos de la pubertad en la Antigua Grecia

Cuando Grecia hace su aparición en la historia parecen haber perdido los ritos de pubertad su esencia; aparecen diluídos en una educación cívica que incluía a los muchachos en la vida religiosa de modo nada dramático.
Los personajes y escenarios mitológicos, no obstante, todavía conservan el recuerdo de un estado de cosas más arcaico, que tiene similitudes con ritos de pubertad todavía más primitivos.
Así, muchas de las sagas de Teseo se pueden considerar, dentro de un escenario iniciático; muchos de sus episodios son ordalías iniciáticas, por ej. Su descenso ritual en el mar (viaje al más allá), su entrada al laberinto y lucha con el monstruo (rito de iniciación), su fuga con Ariadna (completa su iniciación con una hierogamia: unión entre divinidades).
La famosa disciplina espartana de Licurgo, incluía el endurecimiento del cuerpo y el arte de la ocultación: se enviaba al adolescente a las montañas, desnudo, y tenía que sobrevivir durante todo un año de lo que podía robar, guardándose que nadie lo viera, llevaba una vida de lobo en ese período. Transformarse en lobo era típico de la iniciación.
Los míticos Curetes, todavía tienen la función como maestros iniciáticos.: llevaban los muchachos a los bosques y les enseñaban las técnicas de caza y recolección de frutos silvestres, la música y la danza.
Aquiles fue criado por centauros, fue iniciado en los bosques por maestros disfrazados de animales, pasó a través del fuego y del agua, clásicas ordalías; e incluso vivió un tiempo entre muchachas, vestido como una de ellas, una características de ritos muy primitivos.
Los ritos de iniciación en la Antigua Grecia fueron: los Misterios Eleusinos, los ritos dionisíacos y los Ritos Orficos.


RITOS ORFICOS

Orfeo y Eurídice

Ella fue mi canción inspiradora,
Y la musa raíz de mi canción;
Mas la muerte, noctámbulo ladrón,
la arrebató antes de brilar la aurora.

No era mi amor, ni lo es, amor que ignora,
Y al Hades descendí. La persuasión
De mi canto logró su redención,
Que cede el Hades si mi canto implora.

“Llévatela a la luz, mas sin volverte
A mirarla en las sombras, o la muerte
De su destino habrá de apoderarse”.

¡Oh, impaciencia del hombre enamorado!
Volví los ojos, y me fue arrancado
El corazón al verla evaporarse…

El mito de Orfeo es uno de los más oscuros y cargados de simbolismo de la mitología helénica.
Es considerado, Orfeo, hijo de Eagro, pro las tradiciones discrepan al respecto de su madre. Lo más usual es hacerlo pasar como hijo de Calíope, la más elevada de la nueve Musas. Es de origen tracio; como las musas es vecino del Olimpo, donde con frecuencia es representado cantando.
Orfeo es el cantor por excelencia, el músico y el poeta. Toca la lira y la cítara, cuyo invento se le atribuye, por el aumento del número de cuerdas a nueve, “por razón del número de las musas”. “Como fuere, Orfeo sabía entonar cantos tan dulces, que las fieras lo seguían, las plantas y los árboles se inclinaban hacia él, y suavizaba el carácter de los hombres más ariscos". (5)
Orfeo participó de la expedición de los Argonautas, sin remar, era el “jefe de maniobras” dando cadencia a los remeros.
Su mito más célebre es su descenso a los infiernos por el amor de su esposa Eurídice, considerada una ninfa o hija de Apolo. Esta paseando un día a orillas de un río de Tracia, fue perseguida por Aristeo, quién intentó violarla. Al correr por la hierba, la mordió una serpiente y murió.
Orfeo, desconsolado, descendió a los infiernos a buscarla. Con los acentos de su lira, encantó a los monstruos del Tártaro y a los dioses infernales. Hades y Perséfone acceden a restituir a Eurídice a un marido que de tales pruebas de amor, poniendo la condición, que Orfeo vuelva a la luz del día, seguido de su esposa, sin volver la vista a ella hasta que haya salido del Hades. Orfeo acepta, y ya ha llegado casi a la luz del sol, cuando lo asalta la duda que Perséfone se haya burlado y Eurídice no lo siga. Se vuelve, pero Eurídice se desvanece y muere por segunda vez. Orfeo trata de recuperarla, pero esta vez Caronte no le permite el paso. Desconsolado, ha de reintegrarse a los humanos.
Hay muchas versiones sobre la muerte de Orfeo, una de ellas que Afrodita con una maldición hace que todas las mujeres se enamoren de él y lo destrozaran. Después de su muerte, su lira fue transportada al cielo, desde donde sigue cantando a los bienaventurados. Se le atribuyen poemas, himnos y un extenso poema épico, Argonáuticas.
Orfeo pasaba, a veces , por ser el fundador junto a Dioniso de los Misterios Eleusinos.

El convencimiento que Orfeo tenía dones extraordinarios, el poder se sus cantos que le permitieron llegar al Hades; provocó que magos, brujos y adivinos, presumieran de conocer y poseer los mismos dones que Orfeo. Mostraban a sus clientes libros que, según ellos, tenían como autor a Orfeo y los convencían que podían realizar prácticas mágicas. “Charlatanes y adivinos”, los llamó Platón en La República.
A través de Platón, se pueden obtener informaciones interesantes sobre la doctrina órfica, y su comprensión. Resalta en el “orfismo”:
•Una notable capacidad persuasiva
•Ejercicio de prácticas mágicas, nudos mágicos y encantamientos
•Existencia de purificaciones que permiten limpiar injusticias cometidas (caracterizó a las sectas órficas)
•Existencia de iniciaciones relacionadas con este mundo y el más allá

La curación por la palabra

El poder mágico de la palabra actuó como factor catártico, purificador y sanador de las faltas cometidas y las enfermedades.
En la sociedad griega estaba extendida la creencia que determinadas enfermedades eran el resultado de castigos divinos, ejecutados por daimones hostiles a quienes las padecían. Estas enfermedades eran una mancha o miasma producida por una falta personal o heredada de los antepasados, que se debía purificar para que no se trasmitiera a las otras generaciones.
Estas enfermedades castigo eran curadas a través de curas mágicas de carácter purificatorio, ceremonias catárticas, ritos orgiásticos y ensalmos.
Los profesionales de la curación se llamaban orpheotelestai.

Pasaportes para el mundo del Hades

Dos ideas básicas sobre el descenso al Hadesd se manifiestan en el orfismo, una popular y otra filosófica.
La popular fue la creencia en que Orfeo podía acompañar e indicar a las almas al mundo de los muertos, develando las particularidades de su geografía: numerosos testimonios arqueológicos, placas y laminillas lo comprueban:
“Este sepulcro es de la Memoria. Cuando te corresponda morir irás a la bien construida casa del Hades. Allí, a la derecha, hay una fuente y al lado de ella un ciprés blanco y derecho. Bajando por allí se enfrían las almas de los muertos.
No te aproximes demasiado a esa fuente.
Pero delante encontrarás agua fría que procede de la laguna de la Memoria”.
La filosófica se refiere al círculo de la reencarnación, y opone el alma al cuerpo: aforismos de Heráclito): todo fluye, es un constante devenir. “Las cosas en conjunto son un todo y no lo son; son algo junto y separado; son lo que está a tono y fuera de tono; de todas las cosas emerge una unidad, y de la unidad todas las cosas”.
a)Vida – muerte – vida – verdad
Dioniso-órficos
b)Dioniso
Mentira – verdad
Cuerpo – alma

La inmortalidad del alma

Las creencias órficas influyen en el cambio de la cosmovisión del pensamiento occidental. Surgen las ideas siguientes:
1)La creencia en la inmortalidad
2)La alusión a la fuente de la Memoria
3) La trasmigración de las almas y su posterior reencarnación en otros cuerpos
El orfismo introdujo la creencia de que el alma estaba sometida a un ciclo de reencarnaciones del que, convenientemente purificada, podía zafarse para acabar viviendo eternamente en compañía de los dioses.
Esta noción también aceptada por Pitágoras, e incorporada por Platón, tuvo consecuencia en la nueva concepción de premios y castigos con la que fue asociada.
Así por primera vez, se relacionó el alma con nociones morales. Cuanto mejor fuese y se comportase el hombre, más pura conservaría su alma y una mejor recompensa le aguardaba en el más allá. El orfismo rompió la creencia que la culpa se heredaba de padres a hijos. Individualizó el alma y obligó a pagar ella misma los actos impíos cometidos. Cada uno es responsable de sus actos injustos, de los que tendrá que dar cuenta tras la muerte.
Los órficos instituyeron dos castigos: las almas condenadas debían yacer en el fuego del Hades y estaban obligadas a realizar un trabajo imposible: llenar una jarra agujereada con un cedazo también agujereado. A los iniciados y justos les aguardaba el mayor premio: la vida eterna con ,los dioses.

Seguramente iniciado en los ritos órficos, Pitágoras, considerado como uno de los más importantes filósofos de la antigüedad, creó sobre la base de los principios órficos de la inmortalidad del alma, la primera escuela filosófica.
Pitágoras nació en Samos y fue hijo de Mnesarco, un grabador y tallador de monedas y piedras preciosas. Como otros presocráticos viajó, entre otros lugares a Egipto, Babilonia, Arabia, y visitó los Magos de Caldea; con el fin de aprender directamente todo tipo de conocimientos matemáticos., astronómicos, religiosos, rituales, etc. Esos viajes le permitieron, contemplar, aprender y acumular gran cantidad de saberes.
Hizo una apología de la actitud más desinteresada: la del espectador que contempla directamente todo lo que sucede a su alrededor, y proclamó la gratuidad de la actividad filosófica. Ese desinterés económico no coincide con la posterior aplicación de su doctrina.
Fundó su escuela en el sur de Italia, después de introducir en Grecia una filosofía diferente en la que las ceremonias y rituales tenían mucha importancia. Heráclito lo consideró un fraudulento, porque según sus aseveraciones había copiado textos de Orfeo.
En Samos para convencer sobre la inmortalidad del alma y sus reencarnaciones, cuando llegó hizo construir una habitación subterránea donde vivió tres años, dándole la responsabilidad a su madre de contarle todo lo que afuera aconteciera. Cuando reapareció, esquelético y sin color, la gente creyó que se había reencarnado.
Resulta obvio que con esos antecedentes, Pitágoras pudiese fundar su escuela con éxito, y exigir normas estrictas para formar parte de ella. Nociones fundamentales de su doctrina secreta fueron: la inmortalidad del alma, enseñanzas astronómicas, geométricas, matemáticas, música y el equilibrio armónico del cosmos.
Surge la cuestión de si la organización pitagórica fue una escuela, o se trató de una secta sólidamente estructurada.
En los fragmentos órficos (Ej. Papiro de Derveni) se consideran la verdad como una revelación y el conocimiento verdadero de las cosas como unas iniciación.
Inicialmente se trataba de proclamaciones místicas, que impedían a los no iniciados asistir a determinados ritos o les advertían que no podían entenderlos. Se presentaban textos cuya dificultad no era accesible para cualquiera, (libros de medicina o música), de forma que profano se refería a personas carentes de condiciones rituales, el “ignorante”.
“nada hay tan propio de la filosofía pitagórica como lo simbólico, una forma de enseñanza de voz y silencio”…”cantaré para conocedores; cerrad las puertas profanos pero lo que significan es lúcido y claro para quienes están familiarizados con ello… (6)
En la “Laminillas de oro” de Farsalo, se dan instrucciones para el viaje al “más allá”
Rasgos de la organización de los grupos pitagóricos fueron:
•Un estilo de vida alternativo respecto del funcionamiento “habitual” de la sociedad en que se inserta
•Preceptos de obligado cumplimiento que pueden confirmar una especie de ritual alrededor del cual gira el funcionamiento diario de una organización sectaria
•Un alto grado de integración espiritual de todos los miembros, basado en el principio de autoridad, de un líder carismático o de una escritura con una interpretación particular. Una fuerte división entre “internos” y “externos”, entre “nosotros que formamos la secta y “ellos” que no forman parte de la misma
•Estabilidad diacrónica, es decir, tendencia a perpetuarse en el tiempo
•Movilidad geográfica de los miembros a fin de facilitar la extensión a otras sedes
•Estricta jerarquía entre los miembros, basada en la antigüedad, conocimientos y responsabilidades de los mismos
•Aceptación de miembros de los dos sexos con el fomento de las relaciones sexuales y procreación para perpetuar la secta
•Captación de jóvenes inexpertos que serán adoctrinados en los principios fundamentales de la secta
¿Puede ser considerada esta vida de “sectaria”?

Platón habló en La República de “un modo de vida pitagórico”, y menciona que fue excepcionalmente amado por sus discípulos. Fue caracterizado esa forma de vida por la vida comunitaria, la prohibición de comer seres animados, o de llevar vestidos de lana.
Preceptos de cumplimiento obligado pueden conformar una especie de ritual sobre el cual gira el funcionamiento diario de una organización sectaria. Una de las reglas que impuso Pitágoras fue la imposición de silencio, que fue cumplida estrictamente por sus discípulos. Su incumplimiento implicaba la expulsión inmediata del grupo pitagórico. Filolao fue el primero en romperlo en el siglo v a.c.
Dada la influencia de Pitágoras en los planos social, económico y político, por la congregación de jóvenes aristócratas que ocuparon altos cargos, y el poderío del propio filósofo, levantó recelos y envidias que disgregaron la secta en Italia por la rebelión de Cilón y se diseminaron por Grecia.

CONCLUSION

Los ritos de iniciación o pubertad tienen características generales que van más allá de las particularidades de cada pueblo y que señalaremos aquí.
Aunque los ritos de pubertad entre los pueblos primitivos están por lo general unidos a la zumbadora y la circuncisión, no siempre es así.
La iniciación es un fenómeno autónomo y único que puede existir sin estos elementos.
Los ritos iniciáticos estaban universalmente diseminados en el mundo primitivo, tanto en el paso de una edad a otra, como ritos de entrada en sociedades secretas, o , en ordalías iniciáticas requeridas para la realización de una vocación mística.
Para aquellos que los realizan, las iniciaciones son consideradas relaciones de los seres divinos o sobrenaturales. La ceremonia de iniciación es una imitación de los dioses.
Los escenarios iniciáticos difieren notablemente, están las ceremonias tan relacionadas tanto con la estructura de la sociedad, como con su historia.
En la misma cultura pueden coexistir varias pautas de iniciación, desde la má simples a las más dramáticas:
•Separación de las madres e introducción a lo sagrado
•Pruebas de gran dureza, torturas, es decir, muerte simbólica seguida de resurrección
•Idea de la muerte es sustituída por la de una nueva gestación seguida por un renacimiento
•Retiro individual en soledad y búsqueda de un espíritu protector
•Iniciaciones heroicas, cuya victoria se atribuye a métodos mágicos
•Iniciaciones chamánicas que incluyen un descenso al infierno y un ascenso al cielo
• Ordalías inconcebibles a nivel humano, como las dionisíacas.

En el paralelismo planteado en la introducción de este trabajo. ¿Edipo y Sócrates fueron los “no iniciados”?. Es deducible que los dos tuvieron experiencias de auto aprendizaje, de alcanzar el conocimiento por reflexión propia y sin maestros. Y lo más importante es ese desconocimiento de los dioses, esa excesiva confianza en alcanzar sin ayuda la verdad. Fue soberbia? Fueron las circunstancia del destino que quisieron que ambos “pasasen el umbral de una vida a otra” a través de su muerte?
No es fácil arribar a una conclusión ya que, Edipo, es un mito, y,Sócrates es historia. En el segundo caso , difieren datos por la falta de documentación escrita. No se duda que los dos, en diferentes dimensiones, escenarios y tiempo, adquirieron un desarrollo importante del conocimiento. Fueron “sabios” al respecto de su propia vida.

REFERENCIAS

1- Jean-Joseph Goux. Edipo Filósofo, pag.138
2-Mircea Elíade. Lo sagrado y lo profano, pag. 53
3 -Jean Maisonneuve. Las conductas rituales, pág. 9
4-Mircea Elíade. Nacimiento y Renacimiento, pág. 11
5-Grimal, Pierre, Diccionario de Mitología griega y romana. Pag.391
6- Bernabé, Alberto. “Textos órficos y Filosofía presocrática”, pag. 70



BIBLIOGRAFIA CONSULTADA


BERNABE, Alberto. Textos órficos y filosofía presocrática. Pág. 9 a 187. Editorial Trotta. Madrid, 2004.
DETIENNE, Marcel. Dioniso a cielo abierto. Pág. 9 a 113. Geodisa. Barcelona, 1997.
ELIADE, Mircea. Lo Sagrado y lo Profano. Pág. 9 a 147. Paidós Orientalia. Barcelona, 2003.
ELIADE, Mircea. Nacimiento y Renacimiento. Pág. 7 a 193. Cairos. Barcelona, 2001.
FERRATER MORA, José. Diccionarios de Filosofía, Tomo II. Pág. 420 a 422; 697 a 698. Editorial Sudamericana. Buenos Aires, 1966.
FLACIERE, Robert. Adivinos y oráculos griegos. Pág. 5 a 38. Eudeba. Buenos Aires, 1993.
FRAZER, James George. La Rama Dorada. Magia y religión. Pág. 31 a 74; 450 a 479; 528. Fondo de Cultura Económica. México, 2006.
GORDON, WASSON R., HOFMANN A., RUCK Carla. El camino a Eleusis..Pág. 9 a 145. Fondo de Cultura Económica. México 1995.
GORDON WASSON, R. El hongo maravilloso Teonacatl. Pág. 1 a 307. Fondo de Cultura Económica. México, 1983.
GRIMAL, Pierre. Diccionario de Mitología Griega y Romana. Pág. 131 a 132. Paidós. Buenos Aires, 2004.
MAISONNEUVE, Jean. Las conductas rituales. Pág. 5 a 103. Nueva Visión. Buenos Aires,2005.
ORTIZ FRUTOS, Enrique. Medicina, Magia y Chamanismo. Pág. 1 a 49. Ediciones A.M.P. La Plata, 1998.


MIRTA NOEMI GATTI
GRUPO ATENEA

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domingo, 1 de febrero de 2009

EL CUERPO DE LOS INMORTALES




Jacques Reattu "El Triumfo de la Civilización"

En el 600 AC Jenófanes protestaba por la necedad de los mortales que medían lo divino con el rasero de lo humano. ¿Cómo podían dioses y hombres compartir similar naturaleza corporal? Dioses dotados de cuerpo, palabra y vestimenta? ¿Realmente los griegos les dieron a sus dioses una forma de existencia corporal propia de las criaturas mortales? ¿Qué era el cuerpo para los griegos?


Por nuestra tradición occidental tenemos dos aspectos del cuerpo: la oposición entre espíritu y materia y el hecho de que el cuerpo como materia es definido en términos de anatomía y fisiología. Los griegos contribuyeron a esta objetivación del cuerpo al plantear la noción del alma inmortal separada del cuerpo cuya función sería de receptáculo y puede ser objeto de estudio.
Jenófanes no dice que los dioses no poseen cuerpo sino que la naturaleza del cuerpo de los dioses es distinta, lo mismo que su intelecto. Presenta la perfección eterna versus lo variable.
Durante la era arcaica no se conoce aún la separación entre cuerpo y alma, ni entre lo natural y sobrenatural. En el hombre lo corporal reúne por igual realidades orgánicas, fuerzas vitales y mentales. No hay una palabra única que designe el cuerpo como unidad. Sŏma que puede traducirse como cuerpo se emplea para designar el cadáver, o sea lo que queda del individuo; Démas se refiere a la estatura, al armazón del individuo; Khrós es la envoltura exterior, la piel, la superficie de contacto; Guía es la flexibilidad de los miembros; Mélea la potencia de los mismos.
Cuando el hombre vive su cuerpo tiene carácter plural, de ahí la multiplicidad del vocabulario.
Kára es la cabeza, cuando mueren los humanos se denominan cabezas sin rostro. En los vivos las cabezas tienen rostro (prósopon), están ante nuestros ojos y así la cabeza y el rostro es lo primero que se ve de un ser, lo que lo identifica.
Se cuenta además con términos como Stĕthos, Kardia, Phrén, Thymos, Ménos, Nóos, de significado parecido y que se refieren a partes u órganos corporales o a humores, pulsiones o deseos e incluso a operaciones de la inteligencia como entender y comprender. O sea que hay una imbricación entre lo físico y lo psíquico: rostro, complexión, estatura, voz, gestos todo identifica al individuo en relación a los otros.
Los griegos invistieron a sus dioses de un cuerpo humano pero ¿con qué diferencias? El cuerpo divino es el cuerpo humano sublimado, un supercuerpo con las cualidades y valores llevados más allá de lo posible para los humanos. El hombre y su cuerpo llevan la marca de la imperfección, el sello de lo perecedero como todas las criaturas vivientes: es el abismo de la muerte, la oscuridad. Los humanos son así criaturas efímeras en contra de aquellas que nunca dejan de ser, la eternidad de los dioses. Los humanos viven un día a día, inestable y cambiante y nunca saben si habrá un después. Efímero es el cuerpo humano. Sus fuerzas se agotan, su esfuerzo entraña cansancio y exige reposo, necesita alimentos. Para los hombres la muerte está allí frente a la vida misma como la cara oculta de su condición.
Thánatos, la muerte es hermano gemelo de Hypnos, el sueño y usa su máscara, o se presenta como los siniestros Pónos, Limos o Geras que son las mayores desgracias que afligen al hombre: fatiga, hambre, vejez , todos hijos de Nyx, la noche tenebrosa y todos derivados de Khaos, el Abismo primordial donde nada tiene forma y nada importa. Ligada a las potencias nocturnales Sueño, Fatiga, Hambre, Vejez, la Muerte evidencia la imperfección de un cuerpo extraño al dominio de lo divino que es la permanencia y la inagotable vitalidad.
Los dioses pertenecen a una raza aparte, son los athánatoi, no mortales, no perecederos. Definen así por ausencia a unos seres cuyo cuerpo y vida carecen de tara o defecto. O sea que los griegos partieron de un cuerpo defectuoso, de la existencia mortal para acceder por medio del pensamiento a la vida y al cuerpo divino y constituyeron así un cuerpo idealizado del cual el cuerpo humano es un pobre reflejo.
Para el cuerpo humano la sangre supone vida, cuando mana de una herida y se derrama y se mezcla con la tierra la sangre llama a la Muerte. Los dioses también tienen sangre pero aunque mane de una herida nunca llama a la muerte, puede manar sin que la vida se escape con ella y así los dioses aparecen provistos de sangre inmortal y desprovistos de sangre. La misma ambiguedad se encuentra en la comida. Los hombres deben comer para sobrevivir, los alimentos que los nutren son pasto de lo efímero puesto que son en sí mismos el resultado de la muerte. El pan es el alimento humano por excelencia, el símbolo de la civilización, los hombres son comedores de pan y comer pan equivale a decir que se es mortal. El vino mismo participa de la podredumbre. El goce de una vida inmortal implica no comer pan ni beber vino.
Entonces, ¿para qué comen los dioses? Comen por placer, se reúnen en un banquete por gusto a la fiesta pero no tienen que llenar la barriga, el gastér, lo que supone una fuente de desgracia para los hombres. Además existen alimentos y bebidas propias de la inmortalidad. El que los consiga se transformará en un dios. En el Olimpo los dioses se alimentan de néctar y ambrosía pese a que sus cuerpos inmortales no conocen el hambre ni necesitan comer.
Estas proposiciones sugieren que aquello que el cuerpo humano supone positivo como la vitalidad, el brillo, la energía, el poder, es poseído por los dioses sin limitaciones. La idea del cuerpo divino en su absoluta plenitud y disfrute eterno remarca la naturaleza mortal, transitoria, precaria de los humanos.
Entonces más que dotar a los dioses de un cuerpo humano sería lo contrario: el cuerpo del hombre remite a un modelo divino cuya energía vital resplandece por pocos instantes en la criatura mortal, lo ilumina un fugitivo fulgor con el cual los cuerpos de los dioses están eternamente investidos.
El cuerpo griego en la antigüedad no es una lámina anatómica sino que muestra los numerosos valores de vida, belleza, poder de los cuales está provisto el individuo. El cuerpo tiene límites corporales, marca el perfil de un ser diferenciado pero que no está encerrado sino que es permeable a fuerzas que lo animan, a potencias vitales. Cuando un hombre se irrita, se alegra, sufre, está habitado por pulsiones que lo atraviesan como visitantes. La energía vital, la fortaleza, el temor, el deseo se localizan en su cuerpo, lo exceden y así pueden abandonarlo en cualquier momento.
Las potencias que penetran el cuerpo y operan en su interior encuentran fuera de él ciertas prolongaciones que las refuerzan. La vestimenta, los adornos, el brillo de la mirada, los gestos, las armas de un guerrero informan del rango y del valor del mismo, son la prolongación del cuerpo. El equipo del guerrero es al cuerpo del guerrero lo que el maquillaje, las joyas, los ornamentos son al cuerpo de las mujeres.
Otro aspecto es la apariencia física, algo establecido por la genética: estatura, color de piel, aspecto, son a veces favores de los dioses. Los cuidados, la vestimenta, los adornos todos tienden a resaltar la belleza del cuerpo tratando de imitar a esos favores. El caso de Ulises cuando Nausicaa lo encuentra tiene el cuerpo desnudo y castigado, envejecido en un espectáculo horrible pero cuando es lavado y uncido con aceites con un poco de ayuda de Atenea recobra su encanto y su belleza. De esta manera el embellecimiento es la exaltación de las cualidades positivas. Por lo contrario en las crueldades ejercidas sobre el cadáver del enemigo se trata de destruir todas las cualidades vitales, estéticas, sociales de las cuales es portador para afearlo, quitarle prestancia y fulgor. El individuo no cambia de cuerpo, Ulises horrible o espléndido es el mismo pero la identidad corporal se presta a cambios de apariencia. Así el cuerpo joven y vigoroso con la edad se vuelve decrépito y pasa del esplendor de la belleza hasta la oscuridad y fealdad de la vejez.
Los personajes de la epopeya son presentados en la hora del combate convencidos de sus fuerzas, llenos de confianza. Este sentimiento de plenitud y fortaleza parece inmutable pero como cualquier cualidad humana las fuerzas vitales están sometidas a vicisitudes, pueden debilitarse y desaparecer con la muerte: en el Hades los muertos son las cabezas sin fuerza vital (amenema Kárena). Con la edad las cualidades físicas y psíquicas del hombre abandonan el cuerpo y llenan de nostalgia al anciano a causa de lo perdido (diálogo de Agamenón y Néstor Ilíada canto XI)
Todo en el cuerpo humano se deshace, muere, las fuerzas vitales se agotan. Por grande que sea el vigor, el valor, acabará en una cabeza sin fuerza vital; su cadáver se pudrirá. En el caso del guerrero caído en el esplendor de su belleza sólo lo salvan las honras fúnebres y el recordatorio funerario sobre su tumba y el canto de alabanza, el relato de sus proezas que será recordado sin cesar por la tradición oral, arrancándolo del anonimato de la muerte con un brillo imperecedero.
Si los dioses son inmortales es porque al contrario de los humanos poseen la gloria y la belleza permanentes que el imaginario social se esfuerza por elaborar para los mortales. Siempre jóvenes y vitales los dioses poseen un supercuerpo, siempre bello y glorioso.
¿Por qué los humanos no pueden mirar de frente a los dioses? Cuando un dios se les presenta deben desviar la mirada o el dios les nubla la vista. Más que ninguna otra parte del cuerpo el rostro revela lo que es y vale cada individuo y así cuando los humanos mueren son cabezas en tinieblas, son los sin rostro y sin energía vital. Mostrar la cara es entregarse, establecer relación de pares y ante los dioses desviar la mirada o ocultarla, bajarla es reconocer la inferioridad, la indignidad frente al otro.
Jóvenes, de cuerpos perfectos capaces de hazañas imposibles para la mayoría de los mortales, ¿no son los atletas olímpicos un intento de alcanzar el modelo perfecto asignado a los dioses aunque el fulgor de su gloria sea efímero? Es la imagen que se me ha representado a lo largo de la lectura sobre este tema.

Autora: Rita Fernandez

BIBLIOGRAFÍA

-Castoriadis C. Lo que hace a Grecia 1.de Homero a Heráclito FCE
-Bulfinch T. Mitos greco-romanos. Libros de la Esfinge
-Vernant JP.El individuo,la muerte y el amor en la antigua Grecia. Paidos Orígenes
-Homero. La Iliada. Terramar

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